¡Supera el miedo al transportín! Guía completa para acostumbrar a tu gato al transportín sin forzarlo
La cadena negativa: transportín = veterinario
¿Alguna vez has sacado el transportín y tu gato ha huido al instante, escondiéndose debajo de la cama y negándose a salir?
Incluso los gatos de los cat cafés a veces huyen al ver un transportín. Para muchos gatos, el transportín se ha convertido en
"la caja del terror que los lleva al veterinario". Por eso, huyen con solo verlo. Es una reacción natural, ¿verdad?
Sin embargo, el transportín es un elemento crucial para la seguridad de tu gato en situaciones como evacuaciones por desastres o visitas regulares al veterinario. Si no entra cuando es necesario, su vida podría estar en peligro. La oficina de NyankoDB te explicará detalladamente, paso a paso, cómo acostumbrar a tu gato al transportín sin forzarlo.
¿Por qué los gatos odian el transportín?
Formación de traumas
Los gatos odian el transportín porque tienen malos recuerdos asociados a él. Piensa por un momento: ¿cuándo aparece el transportín en la vida de tu gato?
Razones por las que se crea una cadena negativa:
- Uso exclusivo para el veterinario (nunca hay nada divertido)
- Experiencia de ser forzado a entrar (el terror de ser atrapado a pesar de intentar escapar desesperadamente)
- Recuerdo de mareo en coche (sentirse mal y con ganas de vomitar)
- Miedo a ser encerrado (no lo dejan salir por mucho que maúlle)
- Incertidumbre ante lugares desconocidos (olor a desinfectante del veterinario, ladridos de perros desconocidos)
Estos malos recuerdos quedan grabados en la mente del gato. Los humanos tampoco queremos ir a lugares donde solo nos pasan cosas malas, ¿verdad? Con los gatos ocurre lo mismo.
También hay miedos instintivos
No solo se trata de traumas. Por su naturaleza, los gatos también pueden sentir una aversión instintiva.
Lo que el instinto del gato nos dice:
- Precaución ante espacios estrechos (en la naturaleza, significa el peligro de ser atrapado por un depredador)
- Ansiedad por no tener vía de escape (el instinto de que, si está encerrado, es el fin)
- Miedo a dejar su territorio (no quiere abandonar un lugar seguro)
- Miedo a los movimientos y vibraciones (inestabilidad como la de un terremoto)
- Cautela ante lo desconocido (no saber adónde lo llevan)
Estas son reacciones naturales de los gatos. Por eso, es fundamental comprender sus sentimientos y tratarlos con amabilidad y empatía.
Cómo elegir el transportín ideal
El tipo de apertura superior es abrumadoramente práctico
Lo más importante al elegir un transportín es el tipo de apertura. Esto es realmente crucial.
Con un transportín de apertura lateral, te verás forzado a empujar al gato para que entre. Para el gato, es una experiencia aterradora de "ser empujado". Pero con la apertura superior, solo tienes que bajarlo suavemente desde arriba. Es mucho más fácil tanto para el gato como para el dueño.
Ventajas del tipo de apertura superior:
- Se puede meter suavemente desde arriba (no es necesario empujar)
- El gato entra más fácilmente por sí mismo (lo percibe como un escondite)
- Fácil de limpiar (se puede ver todo el interior)
- Se puede quitar la parte superior en el veterinario (no hay que sacar al gato asustado a la fuerza)
- Fácil de manejar en caso de pánico (se puede rescatar desde arriba)
Si vas a comprar un transportín, te recomendamos encarecidamente el tipo de apertura superior. Puede que sea un poco más caro, pero su valor es innegable.
Cómo elegir el tamaño
La frase "lo grande sirve para lo pequeño" no aplica a la elección del transportín. Si es demasiado grande o demasiado pequeño, el gato se sentirá inseguro.
Pautas para el tamaño adecuado:
- Espacio suficiente para que el gato se ponga de pie y gire
- Que tenga espacio cuando esté tumbado
- Si es demasiado grande, es inestable durante el transporte (el gato puede rodar dentro)
- Para un gato de 5 kg: aproximadamente 30 cm de ancho x 50 cm de fondo x 30 cm de alto
- Para gatitos, elegir un tamaño que anticipe su crecimiento
Un tamaño "justo" que le quede bien le dará al gato una sensación de seguridad, como una cueva o una madriguera donde se siente protegido.
Material y características
Prioriza la seguridad y la facilidad de uso al elegir. Es algo que usarás durante mucho tiempo, así que no escatimes.
Puntos clave a elegir:
- De plástico: fácil de limpiar y duradero (los de tela son difíciles de lavar)
- Ventilación: las ventanas de malla son esenciales (a los gatos tampoco les gusta sentirse asfixiados)
- Puerta: con un sistema de cierre seguro (para evitar escapes)
- Base: con antideslizante (para que no se deslice en el coche)
- Desmontable: conveniente para guardar y limpiar
Acostumbramiento gradual (5 pasos)
La prisa es el enemigo. Entendemos el deseo de "acostumbrarlo rápido". Pero si te apresuras y lo fuerzas, solo conseguirás que lo odie aún más. Dedica 1 o 2 semanas a cada paso y avanza al ritmo de tu gato. Vísteme despacio que tengo prisa.
Paso 1: Acostumbrarse a su presencia (1 semana)

Primero, haz que el transportín sea percibido como algo "no amenazante". Esta es la base más importante.
¿Dónde guardabas el transportín hasta ahora? ¿En el fondo del armario? ¿En el trastero? Para tu gato, era "una caja del terror que rara vez aparece". Cambiemos eso.
Configuración del entorno:
- Colócalo de forma permanente en un lugar donde el gato suela estar, como el salón
- Retira la puerta o fíjalo completamente abierto (para eliminar la preocupación de ser encerrado)
- Coloca una toalla o manta suave dentro (para que sea cómodo)
- Pon sus juguetes favoritos dentro
- Permite que entre y salga libremente
El objetivo es que
se convierta en parte del paisaje cotidiano, como "ah, eso siempre está ahí". Al principio, no importa si no se acerca. Basta con que lo perciba como "algo normal que está ahí".
Paso 2: Pasar tiempo dentro (1 semana)
Ahora, haz que aprenda que dentro del transportín ocurren cosas buenas. Crea el recuerdo de que "dentro del transportín = cosas buenas".
Crear experiencias positivas:
- Coloca premios dentro (al principio cerca de la entrada, luego más al fondo)
- Dale de comer dentro del transportín (no tiene que ser siempre)
- Juega con él cerca del transportín o dentro de él
- Si lo usa naturalmente como lugar para la siesta, es un gran éxito
- Cuando esté dentro, elógialo mucho y acarícialo suavemente
Es importante crear la impresión de que
"el transportín = un lugar divertido donde se reciben cosas ricas". Los humanos también nos encariñamos con los lugares donde nos pasan cosas buenas, ¿verdad? Con los gatos ocurre lo mismo.
Paso 3: Acostumbrarse a la puerta (1 semana)
Bien, esta parte se vuelve un poco más difícil. Es el paso para empezar a usar la puerta. Pero no la cierres de golpe.
Para el gato, la puerta es un símbolo de terror, de "ser encerrado". Por eso, necesita entender que "si la puerta se cierra, se abre de inmediato" y que "no va a ser encerrado".
Procedimiento para acostumbrar gradualmente:
- Cierra la puerta un poco → ábrela inmediatamente (1-2 segundos. "¿Ves? Se abre enseguida")
- Cierra la puerta hasta la mitad → dale un premio y ábrela
- Cierra la puerta completamente → ábrela inmediatamente después de unos segundos (si el gato parece ansioso, acorta el tiempo)
- Aumenta gradualmente el tiempo de cierre (10 segundos, 30 segundos, 1 minuto... observando al gato)
- Llega al punto en que el gato esté tranquilo con la puerta cerrada
Avanzar poco a poco y sin prisas es la clave del éxito. Si el gato se resiste, vuelve al paso anterior. Si crees que "quizás fue demasiado pronto", ten el valor de retroceder.
Paso 4: Levantarlo (1 semana)
Una vez que el gato esté tranquilo con la puerta cerrada, es hora de acostumbrarlo al movimiento. "Ser encerrado + moverse" es un doble golpe para el gato. Así que, acostúmbralo lentamente.
Práctica para acostumbrarse al movimiento:
- Levanta el transportín un poco (unos centímetros. "Solo un poquito, ¿ves?")
- Levántalo y camina unos pasos (lenta y silenciosamente)
- Da una vuelta por la habitación (con cuidado de no agitarlo)
- Llévalo a otra habitación
- Llévalo hasta la entrada (pero sin salir. Esto es importante)
Lo acostumbraremos a los movimientos y vibraciones. Al principio, puede que se asuste y maúlle. Pero sigue hablándole suavemente, diciéndole "todo está bien".
Paso 5: Viajes cortos (2 semanas)
Llegamos al último paso. La práctica de viajes reales. El punto clave aquí es
romper la idea preconcebida de que "viajar en transportín = veterinario".
Procedimiento de práctica real:
- Súbelo al coche (sin encender el motor) → bájalo después de 5 minutos → vuelve a casa y dale un premio
- Enciende el motor → espera 5 minutos → bájalo → dale un premio
- Da una vuelta por el aparcamiento → bájalo → dale un premio
- Da una vuelta por el vecindario (5-10 minutos) → bájalo → dale un premio
- Haz un viaje un poco más largo (a un lugar divertido. Ej: ver el paisaje desde la ventana en el aparcamiento de un parque)
Es importante
acumular experiencias positivas. Llévalo a lugares divertidos, no solo al veterinario. Si entiende que "viajar en transportín no siempre es algo malo", habrás tenido éxito.
Técnicas efectivas
Utilizar productos de feromonas
Esto es realmente recomendable. Su eficacia está científicamente probada.
Los productos de feromonas (como Feliway) contienen componentes aromáticos que tranquilizan a los gatos. Son los mismos componentes que las feromonas que los gatos liberan al frotar sus mejillas. Transmiten el mensaje olfativo de "este lugar es seguro".
Cómo usar productos de feromonas:
- Pulveriza Feliway u otros sprays en el interior del transportín
- Úsalo 30 minutos antes de salir (necesita tiempo para secarse)
- Pulveriza también en una toalla
- Se puede usar también dentro del coche
- Se espera un efecto relajante
El precio puede ser un poco elevado, pero si reduce el estrés de tu gato, vale la pena, ¿verdad?
La estrategia de los premios es la más potente
Los gatos son sinceros. Les gustan los lugares donde reciben cosas ricas. No hay razón para no aprovechar esto.
Cómo usar los premios:
- Prepara premios especiales exclusivos para el transportín
- Algo que nunca le des normalmente, algo muy especial
- Dáselo inmediatamente cuando entre en el transportín (el momento es clave)
- Elogíalo mucho también al salir
- Las golosinas líquidas como churu son especialmente efectivas
Es un
condicionamiento de "¡transportín = recibir esa cosa deliciosa!". No es el perro de Pavlov, sino el gato de Pavlov.
Aprovechar el poder del juego
Acostumbrarlo de forma natural mientras juega. Esta es también una excelente manera.
Si se asocia con recuerdos divertidos, la cautela hacia el transportín disminuirá gradualmente. Cuando los gatos juegan, su guardia se relaja, ¿verdad? Interactúa con el transportín en ese estado.
Ideas para un juego divertido:
- Jugar con un plumero para gatos dentro del transportín (es divertido entrar)
- Esconderse (el transportín es un escondite)
- Jugar al túnel (un juego de pasar por el transportín)
- Convertirlo en el punto de meta de una persecución
- Juego de búsqueda del tesoro (esconder premios dentro)
Usos cotidianos
Que lo usen como zona segura
Usar el transportín a diario. Este es el camino más corto para superar el miedo al transportín.
Cambia la percepción de "una caja que se guarda y solo sale para el veterinario" a "un lugar seguro que siempre está ahí". De esta manera, la asociación de transportín = veterinario se irá desvaneciendo.
Usarlo como escondite:
- Lugar de refugio cuando hay visitas (¡vino alguien desconocido! un lugar donde puede esconderse)
- Escondite durante tormentas o fuegos artificiales (una cueva que lo protege de ruidos fuertes)
- Lugar para escapar de la aspiradora (la aspiradora es el enemigo de los gatos, ¿verdad?)
- Una habitación privada y segura (cuando quiere estar solo)
- Reconocido como parte de su territorio (su propio lugar)
Si lo usan como cama, ¡es lo mejor!
Si el gato llega a usarlo como cama a diario, es como si ya hubiera superado el miedo al transportín.
Un lugar que el gato elige para dormir por sí mismo = un lugar seguro. Es decir, el transportín se ha convertido en "un lugar seguro y querido".
Consejos para convertirlo en una cama cómoda:
- Pon su manta favorita dentro (una que tenga su olor)
- Colócalo en un lugar soleado (a los gatos les encanta tomar el sol)
- Pon un cojín mullido
- Mantén la puerta siempre abierta (entrada y salida libre en todo momento)
- Colócalo en un lugar tranquilo (un lugar donde pueda relajarse)
Al usarlo a diario, la percepción de "transportín = lugar seguro" se afianzará. Este es el camino más corto. Lleva tiempo, pero tiene un efecto seguro.
Cómo actuar en caso de emergencia
En caso de pánico, cuando es absolutamente necesario meterlo
Lo ideal es que entre de forma natural gracias al entrenamiento diario. Pero a veces hay emergencias en las que es absolutamente necesario meterlo, como una enfermedad repentina o un desastre.
En esos casos, hay una forma de meterlo que asusta al gato lo menos posible.
Forma segura de meterlo:
- Envuelve al gato suavemente con una toalla de baño (evita que se resista, y el gato se calma un poco)
- Mételo en una bolsa de lavandería (de hecho, es un método recomendado por los veterinarios)
- Coloca el transportín en vertical y bájalo desde arriba (es más fácil que empujarlo desde un lado)
- Cierra la puerta rápidamente
- Espera en silencio hasta que se calme (háblale para tranquilizarlo)
Forzarlo está prohibido, pero en emergencias a veces no hay otra opción. Sin embargo, esta es realmente la última opción. Con el entrenamiento diario, queremos evitar estas situaciones.
Preparación para desastres
El Gran Terremoto del Este de Japón, el terremoto de Kumamoto, y los tifones y las inundaciones anuales... nunca se sabe cuándo ocurrirá un desastre.
Cada vez que escucho historias de personas en refugios que "no pudieron meter a su gato en el transportín y tuvieron que evacuar sin él", me duele el corazón. Si el gato estuviera acostumbrado al transportín, podrían haber evacuado juntos.
Preparación diaria:
- Acostumbrar al transportín es literalmente un salvavidas (esto es realmente importante)
- Realiza simulacros de evacuación regularmente (al menos una vez al mes)
- Ten siempre suministros de emergencia en el transportín (comida, agua, medicamentos)
- Verifica que haya múltiples salidas
- Asegúrate de que todos los miembros de la familia sepan manejar el transportín
Queremos pensar que "en nuestra casa no habrá desastres", pero más vale prevenir que lamentar. Para proteger la vida de tu querido gato, haz lo que puedas ahora.
Consejos para viajar en coche
Medidas contra el mareo en coche
Los gatos también se marean en el coche. Al igual que los humanos, se sienten mal y sufren. Ayúdalos a prevenirlo.
Métodos para prevenir el mareo en coche:
- Dale de comer al menos 2 horas antes de salir (con el estómago lleno es más propenso al mareo)
- Mantén una temperatura agradable en el coche (ni demasiado calor ni demasiado frío)
- Conduce suavemente (frenazos y curvas bruscas están prohibidos)
- Haz pausas frecuentes (aproximadamente cada 30 minutos)
- Si el gato se marea mucho, pide al veterinario que le recete un medicamento contra el mareo
Si el gato vomita, es una pena, ¿verdad? Además, asociará "coche = sentirse mal". Por eso, la prevención es importante.
Cómo asegurar el transportín
Esto es algo que mucha gente desconoce, pero es muy importante. Un transportín sin asegurar puede convertirse en un proyectil en caso de accidente.
Si frenas bruscamente, un transportín sin asegurar saldrá volando. Tanto el gato dentro como los humanos corren el riesgo de sufrir lesiones.
Método de sujeción correcto:
- Fíjalo firmemente con el cinturón de seguridad
- El asiento trasero es lo básico (el lugar más seguro)
- No lo coloques en el suelo (las vibraciones son demasiado fuertes)
- El asiento del copiloto está absolutamente prohibido (peligro si se activa el airbag)
- Asegúrate de que el transportín no se mueva
Por la seguridad de tu querido gato, por favor, asegúralo correctamente, aunque te parezca molesto.
Enfoques por edad
En el caso de los gatitos (8 semanas a 1 año de edad)
Si acabas de adoptar un gatito, ¡tienes suerte! ¡Ahora es tu oportunidad!
Cuanto más jóvenes, más rápido se adaptan. Los gatitos son curiosos y se interesan fácilmente por cosas nuevas. Si lo acostumbras al transportín en esta etapa, será un tesoro para toda la vida.
Educación temprana para gatitos:
- Se puede empezar a partir de las 8 semanas (cuanto antes, mejor)
- Hazlo divertido, como un juego (¡es un túnel!)
- Empieza con sesiones cortas (5 minutos está bien)
- Prioriza las experiencias positivas
- Es la edad de oro para crear hábitos (solo ahora)
No digas "todavía no tengo planes de ir al veterinario". Si lo haces ahora, ¡cuánto más fácil será en el futuro! Dueños de gatitos, ¡empiecen hoy mismo!
En el caso de gatos adultos (1 a 8 años)
"Mi gato ya tiene 3 años, ¿podrá acostumbrarse ahora...?" Es normal sentirse ansioso. Pero no te preocupes.
Es cierto que lleva más tiempo que con los gatitos. Puede que ya tenga el recuerdo de transportín = veterinario. Pero se acostumbrará. No te rindas.
Enfoque paciente y persistente:
- Dedica más tiempo (es normal que cada paso tarde más de 2 semanas)
- Avanza en pequeños pasos (sin prisas)
- Nunca lo fuerces (esto es lo más importante)
- Respeta el ritmo del gato
- Acumula pequeñas experiencias de éxito (se acercó 1 cm más que ayer, eso ya es un progreso)
Lleva tiempo, pero estás avanzando con seguridad. No pienses "este gato ya es imposible". Los gatos son inteligentes. Pueden aprender.
En el caso de gatos mayores (más de 8 años)
Dueños de gatos mayores, es difícil, ¿verdad? Su cuerpo se debilita y las visitas al veterinario aumentan. Pero el dilema es que odian el transportín.
Para los gatos mayores, un enfoque más suave y sin forzar es esencial. El estrés está directamente relacionado con su salud.
Consideraciones para gatos mayores:
- Minimiza el estrés (esta es la máxima prioridad)
- No le causes esfuerzo físico (puede que le duelan las articulaciones)
- Sesiones de práctica cortas (5-10 minutos son suficientes)
- Prioriza la comodidad (cojines mullidos, mantas cálidas)
- Considera siempre su estado de salud (nunca lo fuerces)
No pienses "ya es mayor, ¿para qué ahora...?" Si se acostumbra un poco, el estrés de las visitas al veterinario disminuirá. Por el bien de tu gato y el tuyo, inténtalo dentro de lo posible.
Consejos para hogares con varios gatos
El entrenamiento individual es fundamental
Si tienes varios gatos, es difícil, ¿verdad? Ya es difícil con uno, ¡imagínate con varios...! Realmente, ¡mucho ánimo!
Entrenar a varios gatos a la vez es, sinceramente, bastante difícil. De hecho, casi imposible. Si un gato entra en el transportín, los otros vienen a molestar, se asustan o huyen... se convierte en un caos, ¿verdad? Lo puedes imaginar.
Por eso, aunque lleve un poco más de trabajo, lo más seguro es hacerlo individualmente, gato por gato.
Métodos efectivos:
- Practica con cada gato por separado (hoy le toca a este)
- Aísla a los otros gatos en otra habitación (cierra la puerta)
- Reconoce las diferencias individuales (este es miedoso, este es curioso, etc.)
- Avanza al ritmo de cada uno (no los compares)
- Muestra ejemplos de éxito a los otros gatos (sorprendentemente, aprenden)
Lleva tiempo. Si tienes tres gatos, es el triple. Pero, a cambio, se acostumbrarán con seguridad. Es mejor hacerlo uno por uno con certeza que intentar hacerlo todo a la vez y fracasar.
Gestión de múltiples transportines
Lo que da miedo en hogares con varios gatos es la situación de desastre. Si tienes tres gatos y solo un transportín... solo pensarlo da miedo, ¿verdad?
Prepara todo ahora para no entrar en pánico en caso de emergencia.
Medidas prácticas:
- Prepara un transportín exclusivo para cada gato (uno por gato, es esencial)
- Identifícalos por color o etiqueta (como "para Taro", "para Hanako")
- Practica la evacuación simultánea (aunque sea una o dos veces al año)
- Asegura un lugar de almacenamiento (en un sitio de fácil acceso)
Implica una inversión inicial, pero es para proteger la vida de tus queridos gatos. No escatimes.
Solución de problemas
Si no entra en absoluto, o si es imposible
Aunque te esfuerces en el entrenamiento, a veces simplemente no entra. Es normal sentirse desanimado. "¿Estaré haciendo algo mal?"
Pero no te rindas. Intentemos cambiar el método.
Cosas que puedes probar:
- Reinicia (guarda el transportín y espera una semana para que el recuerdo se desvanezca)
- Cambia el tipo de transportín (hay casos en los que entraron al cambiar a uno de apertura superior)
- Cambia el lugar de colocación (algunos entraron al ponerlo en el dormitorio)
- Consulta a un veterinario o a un adiestrador profesional (pide consejo a los expertos)
- Dedica más tiempo (sin prisas, esto es lo más importante)
Cada gato es diferente y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro. Los métodos de este artículo no son absolutos. Busquemos juntos el método adecuado para tu gato.
Si sigue maullando durante el viaje
Cuando lo subes al coche, no para de maullar "miau, miau". Es triste, y no puedes concentrarte en conducir... es difícil, ¿verdad?
Pero esto es común hasta que se acostumbra. El gato está diciendo a su manera "tengo miedo, sácame".
Medidas:
- Cúbrelo para oscurecerlo (algunos gatos se calman más en la oscuridad)
- Háblale suavemente (sigue diciéndole "todo está bien")
- Pon música relajante (como música clásica)
- Haz más pausas (deja que tome un poco de aire fresco)
- Sé paciente hasta que se acostumbre (el tiempo de maullido disminuirá gradualmente)
Aunque al principio maúllen, muchos gatos se rinden y se calman después de varias experiencias de viaje. Aprenden que "no me sacarán por mucho que maúlle" y "pero volveré a casa sano y salvo".
Ejemplos prácticos en cat cafés
Aprender del personal profesional
El personal de los cat cafés es realmente increíble. Llevan a decenas de gatos al veterinario regularmente, los trasladan para eventos, etc. Te preguntarás cómo lo hacen, ¿verdad?
En realidad, ellos hacen un esfuerzo constante y discreto a diario. No usan ninguna magia especial.
Técnicas profesionales:
- Colocan el transportín en un lugar visible de la tienda a diario (como parte del área de juego de los gatos)
- Durante la hora de los premios, les dan golosinas dentro del transportín (un hábito diario)
- Realizan prácticas de traslado regulares (suben a los gatos al coche una o dos veces al mes)
- Observan detalladamente el nivel de estrés de cada gato (este es miedoso, este está tranquilo, etc.)
- Registran los métodos de manejo individuales (lo anotan en un cuaderno y lo comparten con todo el personal)
Esta acumulación de esfuerzos constantes es lo que crea la situación de que "los gatos de los cat cafés están acostumbrados a los traslados". En casa, también hay muchas cosas que puedes hacer, ¿verdad? Tómalo como referencia.
Resumen
Superar el miedo al transportín comienza por
sobrescribir los recuerdos negativos con experiencias positivas. Se trata de cambiar el recuerdo de "transportín = veterinario = miedo" a "transportín = seguridad = recibir premios".
Primero, elige un transportín de apertura superior del tamaño adecuado. Luego, avanza a través de los 5 pasos, sin prisas y al ritmo de tu gato.
Los 5 pasos:
- Acostumbrarse a su presencia (1 semana): Déjalo en el salón
- Pasar tiempo dentro (1 semana): Premios, comida, juego
- Acostumbrarse a la puerta (1 semana): Aumenta gradualmente el tiempo de cierre
- Levantarlo (1 semana): Acostumbrarse al movimiento
- Viajes cortos (2 semanas): Práctica de viajes en coche
Utilízalo a diario como zona segura o cama, y usa premios y productos de feromonas.
Lo más importante es avanzar sin prisas y al ritmo de tu gato, esa es la clave del éxito.
Para la evacuación en caso de desastre y la seguridad durante las visitas al veterinario,
el entrenamiento con el transportín es una habilidad necesaria para todos los gatos. No digas "mi gato es de interior" o "todavía es joven y no va al veterinario". Si llega el momento y no entra en el transportín, te arrepentirás profundamente.
Lleva tiempo. Puede que tarde un mes, dos meses, o incluso medio año. Pero si te esfuerzas con paciencia, lo superarás. Si sientes que vas a rendirte, no lo hagas. Estás avanzando poco a poco.
Para proteger la vida de tu querido gato, empieza hoy mismo. Tú puedes hacerlo. Si tienes amor por tu gato, todo saldrá bien. ¡Luchemos juntos!
Este artículo fue creado por la oficina de NyankoDB.