Pixie-bob
Su mayor atractivo es el contraste entre su apariencia salvaje, similar a la de un lince rojo, y su carácter leal y tranquilo, como el de un perro. Se lleva excepcionalmente bien con niños y otras mascotas, y es un gato doméstico activo que disfruta de los paseos con correa. Tiene pocas enfermedades genéticas graves, lo que ofrece una gran tranquilidad en cuanto a su salud.